Entrevista Paola Vargas Meza

Publicado el 21 julio, 2020 | por editor

Producción lechera: “la tendencia en mejoramiento genético es la sustentabilidad”

Paola Alejandra Vargas Meza, desde niña, gracias a su familia, siempre estuvo en contacto con el campo, pero su vínculo real fue a través de la medicina veterinaria y específicamente su interés por la embriología y la reproducción animal; ambas materias en las cuales fue alumna ayudante en la universidad, ya que le apasionaba la biotecnología.

La práctica la adquirió trabajando en Cooprinsem como profesional de terreno. “Fuimos pioneros estimulando el uso de tecnologías como la inseminación a tiempo fijo e impulsando el uso de ultrasonografía en bovinos en el sur de Chile. Toda esta experiencia la viví en el Departamento de Reproducción e Inseminación Artificial, el cual fue mi primer trabajo”, cuenta.

Recientemente dio un nuevo paso en su historia profesional y asumió como la nueva gerente de Ventas de Cooprinsem. “Es un gran desafío el asumir una labor directiva en esta Cooperativa que tiene prestigio, reconocimiento y trayectoria, como también lo fue tomar en su momento la dirección del Departamento de reproducción e inseminación artificial”.

-¿Qué tan importante es la genética en la producción lechera?

-Es uno de los pilares fundamentales de todo sistema de producción animal, siendo los dos restantes, la nutrición y la salud animal. Si hacemos una analogía con la construcción de una casa, la genética son los cimientos. Si esta parte no está bien hecha, la casa no estará firme, por lo tanto se puede dañar o se puede caer, aunque el resto se haga bien.

Sin la genética adecuada, para un sistema de producción determinado, un rebaño no será capaz de responder a los estímulos ambientales (nutrición, salud, manejo en general), hecho que mermará el beneficio económico, en desmedro del desarrollo del sector.

-¿Qué estrategias se pueden utilizar para mejorar la genética del rebaño?

– En primer lugar, mencionaría el inseminar con animales de alto mérito genético, para un sistema productivo determinado. En segundo término, para lograr un mayor avance genético, es necesario seleccionar las hembras por las características más relevantes, lo que es factible de realizar mediante el uso de un índice de selección genética.

Al respecto me parece importante señalar que Cooprinsem ha desarrollado para Chile el primer índice económico genético que hemos denominado VEL (Valor Económico Lechero). Esta nueva herramienta de selección otorga un valor numérico, a todas las vacas en Control Lechero y a todos los machos a ser utilizados mediante inseminación artificial. Dicho valor refleja el potencial genético de cada animal, expresado en valor económico, después de ponderar siete características de importancia. El desarrollo del índice requirió conocer las necesidades específicas de nuestros clientes, y por otra parte, interpretar debidamente las señales emanadas desde la industria lechera a través de sus pautas de pago. En definitiva, el uso de VEL como herramienta de selección debe incrementar la competitividad del sector, aumentando los ingresos y disminuyendo costos de producción.

Por otra parte, está disponible el análisis de marcadores genómicos, que nos permite predecir el valor genético de las terneras. Esta es una herramienta valiosa ya que podemos tomar decisiones tempranas al identificar las hembras genéticamente superiores de un rebaño y simultáneamente, utilizar otras tecnologías, como semen sexado, acelerando el progreso genético.

-¿Cuál es el aporte de Cooprinsem en esta materia?

-Cooprinsem ha sido y sigue siendo, el principal responsable del desarrollo genético animal en nuestro país. Primeramente, impulsando la adopción de la técnica de inseminación artificial, hace más de 50 años, actividad que motivó el nacimiento de nuestra Cooperativa. Por otra parte, realizando alianzas estratégicas mayoritariamente con cooperativas de diferentes partes del mundo, en la búsqueda de la mejor genética disponible e importarla a en nuestro país, implementando criterios de selección que han contribuido al desarrollo del sector lechero.

-¿Cómo contribuye el mejoramiento genético en el fortalecimiento de la competitividad en la pequeña agricultura?

-Este es un aspecto fundamental. Con Indap hemos trabajado en conjunto, en diferentes regiones desarrollando los Programas de Mejoramiento Genético (PMG), a través de los cuales se ha facilitado a la pequeña agricultura el acceso a control lechero, inseminación artificial y otras herramientas tecnológicas; para que disponga de las mismas herramientas que poseen productores de leche más grandes.

Creo que hemos realizado un aporte significativo, el que ha sido evidenciado, -por ejemplo-, en el aumento experimentado por la producción de sólidos lácteos en los últimos diez años. Al respecto no quiero dejar de mencionar que las últimas evaluaciones genéticas atestiguan que algunos rebaños pertenecientes a la pequeña agricultura se ubican en el 10% superior de toda la población bajo control lechero.

TENDENCIAS

-¿Cuál es la tendencia en el mundo en mejoramiento genético en la lechería?

-La tendencia es la sustentabilidad donde los centros más avanzados están desarrollando iniciativas tendientes a dicho objetivo, logrando a través de selección, animales más longevos, eficientes y más amigables con el medio ambiente. Ejemplos podemos dar muchos, pero, en resumen, cabe señalar que genéticamente se pueden obtener animales de alta eficiencia de conversión, que eliminan menos nitrógeno y metano, animales con gestaciones más cortas, etc. Y además, de ser mejoradores de características que tienen relación positiva con el incremento de los ingresos de los productores, como producción de sólidos lácteos.

-¿Qué tan avanzado está Chile y los productores de la zona sur en esta materia?

-El nivel del desarrollo tecnológico en el sur de Chile es bueno. La adopción de las tecnologías disponibles por parte de los productores es rápida, a pesar de que poseemos una población de vacas lecheras relativamente pequeña. El soporte técnico aportado por nuestra Cooperativa ha jugado un rol importante en este aspecto, fruto de un trabajo sostenido en el tiempo, durante el cual se ha inseminado nuestra población de hembras con reproductores portadores de genes de alto valor; y esto es lo bueno de la genética, es como una cuenta de ahorro que se va acumulando. Y cuando existe una restricción ambiental, por ejemplo, de tipo nutricional, la genética sigue ahí, y en el momento que cambias el ambiente los animales vuelven a expresar su potencial genético.

-¿Cuáles son los desafíos de este rubro en mejoramiento genético?

-Desde mi perspectiva, el mayor desafío a futuro tiene que ver con lograr unificar criterios y que tengamos una línea de selección genética para cumplir un objetivo país, entendiendo que contamos con sistemas productivos diversos. La mayor parte de los productores deben llegar al convencimiento de que no da lo mismo con qué toros preñan sus vacas. Que deben mantener un foco en la selección a mediano y largo plazo, ya que la genética es acumulativa.

 


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