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Publicado el 24 agosto, 2015 | por editor

Los desafíos y proyecciones de la industria de los arándanos

Chile es hoy el segundo mayor productor mundial de arándanos cultivados en el mundo, después de Estados Unidos. Asimismo, es el mayor exportador mundial y el principal proveedor del hemisferio sur.

Andrés Armstrong Würth, director Ejecutivo Comité de Arándanos de Chile, quien participó en el II Congreso de Berries que se realizó en la Universidad de La Frontera, precisó que la distribución de las aproximadamente 15.700 hectáreas plantadas en las distintas regiones del país, junto con las distintas variedades existentes, definen un suministro que va desde inicios de octubre a mediados de abril, siendo las semanas peak entre la semana 49 a la semana 6 de cada temporada.

Desde 2009 que el Comité de Arándanos ha estado trabajando en la promoción de este fruto en los distintos mercados mundiales, con muy buenos resultados.

“Existen oportunidades de crecimiento de mercado tanto en USA donde la producción local aumenta a tasas de 20% cada dos años, y también en Europa y sobre todo Asia, donde destaca China por su potencial”, afirmó Armstrong.

Agregó que el suministro de contra temporada ha sido vital en el aumento del consumo global de los mercados, en particular de Estados Unidos donde ya es posible encontrar arándanos frescos en supermercados prácticamente durante todo el año.

Pese a este alentador escenario, hay temas que deben ser revisados. Uno de ellos es la entrada de nuevos competidores. Perú, México y Argentina también tienen buenas perspectivas de crecimiento. Así como en Chile crecen las hectáreas destinadas a este frutal, también existe un aumento en el cultivo del arándanos en otros países que se enfrentan con la oferta chilena en algunas semanas del año en EE.UU., Europa e incluso China.

“Existe un potencial de crecimiento de consumo, pero es necesario abastecerlo con la calidad y condición necesaria para mantener la posición de Chile en el mercado y facilitar la incorporación de nuevos consumidores”, afirmó Armstrong.

DESAFÍOS

La mano de obra disponible para cosecha es una de las principales limitante al crecimiento de la industria y un factor que afecta los procesos de cosecha, impactando la condición de la fruta. Por esta razón, Armstrong planteó que entre los desafíos para lograr llegar a los mercados con la calidad y condición necesaria es importante captar y retener la mejor mano de obra disponible para la cosecha e implementar las mejores prácticas de cosecha.

También insistió en que se debe considerar los tercios de cosecha por variedad, de tal manera de concentrar la cosecha para fresco en los tercios que generan la mejor fruta. Además se debe renovar variedades, prefiriendo aquellas que faciliten la cosecha.

En ámbitos productivos y logísticos, también surgen desafíos. Mejorar la materia prima, utilizando manejos agronómicos enfocados en la calidad de la fruta, no sólo productividad es una de las tareas.

Se debe avanzar en el control y prevención de plagas (caso de Lobesia botrana, potencialmente SWD, Spotted Wing Drosophilla) y optimizar el manejo del frío e innovar en manejos de poscosecha.

ZONA SUR

Jorge Retamales, académico de la Universidad de Talca y presidente de la Sociedad Chilena de Fruticultura (Sochifrut), aseveró que en el caso de los arándanos hay una proyección importante de la zona centro sur. El 80% de las plantaciones están ubicada entre Maule y la región de La Araucanía.

“En la medida que entran nuevos actores al mercado -por ejemplo Argentina y Perú han aumentado sus exportaciones- van ocupando el nicho de la producción temprana. Esa fruta proviene de las regiones del norte de Chile, de Santiago al norte; por lo tanto al espacio de mayor importancia en el país es el de la fruta de noviembre en adelante y esta es producida de la séptima región al sur”.

Retamales afirmó que el mercado chino ha ido aumentando en importancia. Ocupó el 10% de las exportaciones de la temporada pasada y eso hace que baje la relevancia del mercado norteamericano y a su vez aumente la importancia del mercado europeo.

“Las regiones del sur concentran su producción entre los meses de enero, febrero y marzo y si a esto le sumamos que los envíos se realizan por barco, eso retrasa la llegada de la fruta alrededor de un mes, dependiendo del mercado (Estados Unidos o Europa); o 45 a 50 días si el destino es China, Japón o Corea. La fruta, entonces, está llegando en un momento en que están altos los precios y hay mucha demanda de los países de destino”.

Sobre el posible impacto de la caída en los niveles de crecimiento en China, el académico precisó que los productores chilenos gastan en pesos chilenos y reciben su plata en dólares, por eso el fortalecimiento del tipo de cambio hace que aumente la entrada de dinero.

“Al tener más pesos por dólar mejora la condición para los productores. Pero ese mismo dólar (más alto) trae otros problemas, porque sube el combustible, aumentan los costos de electricidad y de la mano de obra. Por lo tanto, hay un mayor ingreso con un mayor costo. La baja en el ritmo de crecimiento de China no tendrá un gran impacto, esto porque la fruta chilena llega a un consumidor que es de un ingreso medio y alto. Entonces se va a mantener o incrementar su consumo de arándanos en la medida que se pueda llegar con fruta de calidad”.

PENDIENTES

El cultivo de arándanos en Chile, es sus inicios era una fruta de producción y venta muy local. Sólo se sabía que su origen estaba en el norte de Estados Unidos, por eso en el ámbito de la producción local y de la poscosecha se necesitaba que la fruta durará máximo desde una semana a 10 días, pero esas variedades ya están obsoletas, ahora se está apostando por variedades que tengan al menos 30 días de cosecha; sin embargo, si para llegar a China hay que duplicar esa cantidad de días.

“La exigencia para llegar a China es muy alta, la planta tiene heterogeneidad en cuanto a la calidad de la fruta incluso dentro de la planta y si a eso le sumamos manejo inadecuado de los procesos de cosecha, poscosecha y transporte vamos a dañar la calidad de la fruta y vamos a hacer que a la llegada al consumidor la fruta esté dañada. Eso a largo plazo va a afectar la posibilidad de expandir el consumo de frutas a esos mercados”.

Los envíos a Europa han ido aumentando, del 80% de la fruta que se enviaba a Estados Unidos ahora se habla de un 67%.

“Dentro de las posibilidades se han ido abriendo otros mercados, como Turquía, pero eso se ha ido complicando porque tienen otros oferentes de frutas que están más cercanos como Marruecos. Otra opción es el mercado de India, pero hay el porcentaje más bajo de personas que pueden llegar a consumir el fruto, pero aun así como hay mucha gente igual es interesante el nicho”, aclaró Retamales.

Entre el 40 al 60% de la mano de obra es demandada en la cosecha. Ahí una opción es la cosecha mecanizada. En la mayor parte de los casos, por lo menos con la tecnología que actualmente está disponible, atenta contra la vida de la fruta en la poscosecha porque los impactos que se producen en el proceso disminuyen la potencial vida útil de los frutos.

En el caso chileno, en la Universidad de Talca, afirmó Amstrong están investigando opciones intermedias. El uso de remecedoras por ejemplo que se van caña por caña cosechando localizadamente.

“Con esta remecedoras se disminuye la distancia de caída de la fruta a las zonas de colecta. Eso ha demostrado que la fruta tiene similar vida útil y calidad de la que es cosechada a mano. Está el potencial de reducir a la mitad o a un tercio la cantidad de gente sin afectar la calidad de a fruta”.

Retamales concluyó que hay que seguir probando este sistema. “Nosotros lo probamos en una zona y en una cantidad limitada de variedades. Tiene un costo de alrededor de 12 mil dólares por equipo, pero está la posibilidad de ocuparlo en la noche”.

 


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