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Publicado el 10 junio, 2019 | por editor

La perseverancia láctea de Nicolás Ibáñez

A las 17 horas del jueves 16 de mayo de 2019, 41 agricultores daban el paso para transformar a Campos Australes SPA en una cooperativa. Se trataba de un hito trascendente en el marco del proyecto que nació a fines de 2016 en la búsqueda de integrarse verticalmente orientados al procesamiento por parte de un grupo de productores que ven en Colun el camino a seguir.

Entre los socios, Nicolás Ibáñez (quien fuera controlador de D&S (Líder) hasta su venta a Walmart- recibió de sus pares la confianza para integrar el Comité de Vigilancia de la naciente cooperativa, desde donde será el encargado de revisar las cuentas generales. Pero sobre todo, acompañar de cerca el servicio de reveneu managment que ésta brindará a los cooperados.

Lo cierto es que el camino que Nicolás Ibáñez ha recorrido para llegar a este punto en el ámbito lácteo ha sido largo. Una historia que comenzó hace 15 años, cuando materializó la compra del Fundo El Tomate, en la comuna de Purranque, con el propósito de materializar su proyecto “Lácteos Tronador”.

En su década y media de operación, la compañía protagonizó una importante transformación del sector: los tradicionales sectores húmedos y no necesariamente aptos para la producción láctea bajo el sistema de pastoreo, pasaron a convertirse -tras una serie de nuevas compras- en un predio de 1.500 hectáreas, con 3.500 vacas que producen más de 20 millones de litros anuales de leche. Grandes inversiones y mucho trabajo se requirió para llegar hasta aquí.

Cuando comenzó, los pares señalaban que la leche no era más que un juego para Nicolás Ibáñez. Y se instaló el mito de que éste era “su patio” y que no le interesaban las utilidades.

Con el tiempo, esa percepción ha ido cambiando. Lácteos Tronador es hoy un proyecto de altísimos estándares, con caminos interiores impecables, cierres perimetrales, letreros corporativos con mensajes a sus trabajadores y también al mundo que dan cuenta de una visión y una misión.

¿Cuál es su leitmotiv? Su operación destaca por el respeto al medioambiente y bienestar animal y al mismo tiempo sus condiciones laborales son altísimas. Esto ha derivado en que se encuentre certificada como Empresa B y acabe de firmar el Pacto Global de las Naciones Unidas, una iniciativa en la cual las empresas se comprometen a alinear sus estrategias y operaciones con diez principios universalmente aceptados en cuatro áreas temáticas: derechos humanos, estándares laborales, medio ambiente y anti-corrupción..

Antes, junto a otros productores, participó de un primer intento de integración vertical orientada al procesamiento a través de Surlat, una entidad semejante a una cooperativa, conformada por 300 socios que hoy es propiedad de Iparlat/Kaiku luego de la salida de los agricultores. Su paso como socio y director de ese proyecto, involucró mucho aprendizaje, como el propio Ibáñez lo ha señalado.

CLUSTER LECHE

El largo camino de perseverancia de Ibáñez en torno al sector lácteo ha obedecido siempre a una visión que se ha ido develando paso a paso. En 2017, selló su ingreso a la propiedad de la lechera Manuka con el 13% -producción primaria al igual que Tronador-. La compañía produce alrededor del 5% de la leche nacional, con poco más de 130 millones de litros anuales y es controlada por agricultores neozelandeses en 85%.

Al concretar la compra, Ibáñez señalaba que se trataba de “un sector con un enorme potencial de desarrollo” y que representa “una gran plataforma para estimular la movilidad y la cohesión social (…) queremos ser agentes de cambio para colaborar en la creación de un nuevo clúster para el sector agro alimentario de impacto similar al frutícola, vitivinícola y la acuicultura”.

El paso siguiente para el desarrollo de su visión lo dio en 2018, cuando en su condición de socio de la Sociedad Agrícola y Ganadera de Osorno, SAGO A.G, y bajo el convencimiento de que para alcanzar el éxito como el sector era indispensable que todos los actores sean parte de ese éxito, impulsó junto a ésta un estudio para conocer en detalle las razones por las cuales el sector lechero aún no alcanza todo el potencial que se esperaba de él hace una década.

En efecto, diez años antes se proyectaba un crecimiento de la producción desde los 2.000 a los 4.000 millones, lo que no ocurrió. Esta investigación fue encargada a Clapes UC y sus resultados serán presentados en junio.

El siguiente proyecto que abordó junto a SAGO, fue el de dar impulso a la creación de la Cooperativa Campos Australes que vio la luz el 16 de mayo, la cual cuenta actualmente con 41 socios que suman en total 350 millones de litros al año, que equivalen al 15% de la producción nacional. Fue su ingreso el que gatilló la decisión de muchos productores que se encontraban indecisos, dados los fracasos de iniciativas de integración orientada al procesamiento.

El presidente del directorio de Campos Australes y al mismo tiempo presidente de SAGO A.G., Christian Arntz, ha señalado que la complementación con un socio como Nicolás Ibáñez, quien tiene experiencia ya de 12 años como productor primario de leche y una gran expertise en materia de retail, “es lo que necesitamos justamente para abordar el mercado más cercano al consumidor, ya que no basta con saber producir leche de excelencia, como lo hacemos, para integrarse verticalmente”.

Hoy, tras los pasos dados en la misma línea, nadie duda que Ibáñez es un par, con un interés genuino por apostar por la lechería como un negocio, pero que al mismo tiempo contribuye a un desarrollo con movilidad social, en armonía con el medioambiente, donde Tronador ha sido mucho más que un simple jardín.

 


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